Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
En la variedad está el gusto.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Al que no quiera taza, taza y media.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El que se brinda se sobra.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Por el interés te quiero Andrés.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Años de higos, años de amigos.
A consejo malo, campana de palo.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Cuanto más saben los hombres peores son
Olla remecida u olla bien cocida.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Bueno está lo bueno.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Paso a paso se hace camino al andar.
No hay dicha, sino diligencia.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Contra el flato, bicarbonato.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Más vale un hoy que diez mañanas.