Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Ser más bueno que el pan.
Una palabra deja caer una casa.
Entra, bebe, paga y vete.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Tras de corneados ? Apaleados.
Colgar los guayos.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
A barriga llena, corazón contento.
Gusta más la preparación que la función.
Te están dando Atol con el dedo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
De tal colmena tal enjambre.
Más vale bueno que mucho.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Alcanza, quien no cansa.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Cuanto menos bulto más claridad.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Lo nuevo guarda lo viejo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Borrón y cuenta nueva.
Cada cual mire por su cuchar.
Beso, queso y vino espeso.
Viento del solano, agua en la mano.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado