Boticario sin botica, nada significa.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Nadie sabe para quien trabaja.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Paga para que te acrediten.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Como pecas, pagas.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
La alegría intensa es cosa seria
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Boca de miel y manos de hiel.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Lo comido por lo servido.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
El que presta, a pedir se atiene.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Las acciones revelan las pasiones
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Otros tiempos, otros modos.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Jurar como carretero.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El hombre pone y la mujer dispone.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
No hay peor saber que no querer.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
A heredad vieja, heredero nuevo.