Dos que se quieran con uno que coma basta.
Una familia unida come del mismo plato.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Hacer la plancha.
La que fácil llega, fácil se va.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Saber más que Merlín.
La pasión embellece lo feo
Más vale tarde que nunca.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Quien no sabe, no vale nada.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Agrada, quien manda.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Amigo reconciliado, doble enemigo
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Al freír será el reír.
El enamorado es el camarada del alma.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
El corazón engaña a los viejos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
A días claros, oscuros nublados.
Del odio al amor hay solo un paso.