Quien te administra, a tu costa se suministra.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Me lo contó un pajarito
El perro es el mejor amigo del hombre.
Del odio al amor hay solo un paso.
Un buen día nunca se olvida.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Nada tiene al que nada le basta.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Abril, uno bueno entre mil.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cada palo que aguante su vela.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
A barbas honradas, honras colmadas.
Llena o vacía, casa que sea mía.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
En cada refrán tienes una verdad.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
De comerciar a robar, poco va.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Soltero maduro, maricón seguro.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
De buena casa, buena brasa.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
A causa perdida, mucha palabrería.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Bien juega quien mira.
El que no pierde, algo gana.