Haz mal y guárdate.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El hombre es para el hombre un espejo.
No es bueno huir en zancos.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Todo en la vida tiene su medida.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Renegad de viejo que no adivina.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
La admiración alaba, el amor es mudo
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
La burla, para quien le gusta.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Para aprender, perder.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Quien se excusa se acusa.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Los vicios no necesitan maestro.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Hacer la plancha.