Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Del viejo el consejo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
La manda del bueno no es de perder.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La unión hace fuerza.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Fortuna te dé Dios, talento no.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Hombre prevenido vale por dos.
El que sabe sabe y el que no es jefe
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Ama profunda y apasionadamente.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
El interés tiene pies y yo también.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Mala olla y buen testamento.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Cada cosa pía por su compañía.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.