No dar pie con bola.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Pesar compartido, pronto es ido.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Favor con favor se paga
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Andar y callar, eso es negociar.
El que anda en silencio, cazar espera.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
El tiempo aclara las cosas.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Quien no tiene, perder no puede.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Según serás, así merecerás.
La ignorancia es madre de la admiración.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Vale más saber que tener.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Bastante colabora quien no entorpece.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Para alcanzar, porfiar.
Nobleza obliga.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Obediencia es noble ciencia.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].