El interés tiene patas.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El que no está contra ti, está contigo.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Mucho ayuda el que no estorba.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
El amor destierra la vergüenza.
El celoso no puede ser jocoso.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
En largos caminos se conocen los amigos.
El dinero hace al hombre entero.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
De lo perdido, lo que aparezca.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.