Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
O faja o caja.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Una hora de contento, vale por ciento.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
El interés dueño del mundo es.
Las apariencias engañan.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Juez que dudando condena, merece pena.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Indio con puro, ladrón seguro.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
La virtud es de poco sueño.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hacer favores, empollar traidores.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Ni miento ni me arrepiento.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
La suerte está echada.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Pecado callado, medio perdonado.
La intención es lo que vale.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Tal vendrá que tal te quiera.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.