El amor, de necios hace discretos.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Amor con casada, vida arriesgada.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El que avisa no es traidor.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Atender y entender para aprender.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Fía mucho, más no a muchos.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
El vino y la verdad, sin aguar.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Querer sanar es media salud.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Habiendo don, tiene que haber din.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El hablar mismo idioma.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Persevera y triunfarás.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
La fama propia depende de la ajena.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La impureza, pesa.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El interés tiene patas.