La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Hacer de necesidad virtud.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Favores harás, y te arrepentirás.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
La esperanza es el pan de los pobres.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Es mejor deber dinero y no favores.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Buen amigo es el dinero.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Quien amaga y no da, miedo ha.
Hablando la gente se entiende.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Intimidades, solo en las mocedades.
A cada día su pesar y su esperanza.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
No hagas bien sin mirar a quien.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Interés, cuánto vales.
Ante la duda, la más madura.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Aquel que guarda siempre tiene.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.