Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Jugar bien sus cartas.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
En el medio está la virtud.
No des consejo a quien no te lo pide.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Cojo con miedo, corre ligero.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
La reputación dura más que la vida.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Nada complicado da buen resultado.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.