Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
A creer se va a la iglesia.
Primero la obligación y luego la devoción.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
La virtud ennoblece.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
No dejar títere con cabeza.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
La abundancia da arrogancia.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Quien no miente no viene de buena gente.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Inclinar la balanza.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Tiene más miedo que vergüenza.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Decir bien y obrar mejor.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
El que guarda, halla.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Hablando se entiende la gente.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La diligencia es la madre de la buena forma.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Fingir no es mentir.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.