El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La unión hace fuerza.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Cada día verás quien peque y pague.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Hacerse de la vista gorda.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
El nosotros anula el yo.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Amor y vino, sin desatino.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Quiero ver si como ronca duerme.
El que callar no puede, hablar no sabe.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
La reputación dura más que la vida.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Están más concentraos que un jugo de china.
Haz bien y no acates a quien.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Llave puesta, puerta abierta.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El que la deba, que la pague.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Habla directamente al corazón.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
En la unión está la fuerza.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.