La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Gracias que hacen pero no la ven.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
La caridad empieza por casa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Para creer hay que querer creer
El buen vino, venta trae consigo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El que da, recibe.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Con afán ganarás pan.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Nadie da sino lo que tiene.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El que no agradece, no merece.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien tuvo, retuvo.
La peor pobreza es tener deudas.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.