Malo es quien es bueno por interés.
Buen abogado, mal cristiano.
La abundancia mata la gana.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Lo que va viene.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Quien lee y escribe no pide pan.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
En cada tiempo, su tiento.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El cantar, alegra el trabajar.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Jugarse hasta la camisa.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Deja al menos un huevo en el nido
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Freídle un huevo, que dos merece.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Casa oscura, candela cuesta.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
No te metas en querellas ajenas.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
El que nada duda, nada sabe.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
La excepción confirma la regla.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Una copa a las once, son once a la una.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Refran viejo, nunca miente.
Ayer putas y hoy comadres.