En casa llena el loco no se apena.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
A chica cama, échate en medio.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Si no es gato, es gata.
No falta de que reirse.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Si vas a morir, muere llenito.
Frio, frio, como el agua del rio.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Más aburrido que mico recién cogido.
A palabra necias, oídos sordos.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Más mató la receta que la escopeta.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
A causa perdida, mucha palabrería.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Acá como allá, y allá como acá.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Le dan la mano y se toma el pie.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
No hay como la casa de uno
Mal es acabarse el bien.
Entre salud y dinero, salud primero.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Es cualquier baba de perico.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.