Estómago vacío no tiene oídos.
Marido, comprad vino; que no lino.
Salir junto con pegado.
A Roma por todo.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Justicia y no por mi casa.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Hay gustos que merecen palos.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
A buen amo, mejor criado.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ruego de Rey, mandato es.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Más ordinario que una monja en guayos.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Ni llueca eches que pollos saques.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Hay más días que sandías.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
En casa llena el loco no se apena.
Andar el tiempo y vernos hemos.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.