Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Juegos de manos se van al culo.
Hablar en plata blanca.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
El ojo del amo engorda al caballo.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Ningún perro lamiendo engorda.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Obra común obra de ningún.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Jugarse hasta la camisa.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
El que da, recibe.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Mal de muchos, epidemia.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
La Cruz, la viña reluz.
Con solo honra no se pone olla.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Burro adornado, busca mercado.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Más barato es cuidar que edificar.
Julio, siega y pon tres cubos.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Bolsa llena, quita las penas.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Hacienda de pluma, poco dura.
Buena vida si refrenas tu ira.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Berzas en enero, saben como carnero.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Más ordinario que un sapo en un acuario.