El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Hacerte amigo del juez
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Le dan la mano y se toma el pie.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Primero la firmita y luego la camita.
Remienda paño y pasarás año.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
La buena ropa abre todas las puertas.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Para saber, has de leer.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El que no tranza no avanza.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Bien está lo que bien acaba.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Come y bebe, que la vida es breve.
Saber uno los bueyes con que ara.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.