Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
De casta le viene al galgo.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Dar patadas de burro.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
El queso pesado, y el pan liviano.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Hierba segada, buen sol espera.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Con pan y vino, se anda el camino.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Padecer cochura por hermosura.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Cada villa, su maravilla.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
El sol de Agosto cría aceite y mosto.
Beber con medida alarga la vida.
Agua vertida, no toda cogida.
Saber uno los bueyes con que ara.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.