Zun de noche, se sube a un coche
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
A la fortuna, por los cuernos.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
En Febrero busca la sombra el perro.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Por puerta abierta ladrones entran.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El que no arriesga, no pasa el río.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Aquí hay gato encerrado.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Buen abogado, mal cristiano.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Remendar y dar a putas.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Más vale mendrugo que tarugo.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Tal para cual.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El que canea, no calvea.