Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
A cada ollaza su coberteraza.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Caballo de andadura poco dura.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Viejo es Pedro para cabrero.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Para alcanzar, porfiar.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Pagan justos por pecadores.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Hijo casado, vecino airado.
El que afloja tiene de indio.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Hijo descalostrado, medio criado.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.