Una pena quita a otra pena.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Febrerillo, mes loquillo.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Primero, pensar y después, hablar.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Mucho ayuda el que no estorba.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Caridad con trompeta, no me peta.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Al rebuznar se verá quien no es león
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Dios castiga, pero no ha palo.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La mujer rogada y la olla reposada.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Hay que amarrar el tamal.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cuenta errada, no vale nada.
La fuerza vence, la razón convence.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Ni hablar mujer, traes pistola.
La llaga sana, la mala fama mata.