Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Cantad al asno y soltará viento.
Dueña que mucho mira, poco hila.
De pequeñico se doma al mimbre.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Haces mal, espera otro tal.
Caer para levantarse, no es caer.
Ese no pega ni un timbre.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
A la zorra, candilazo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Justicia y no por mi casa.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Un clavo saca a otro clavo.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Saber dónde aprieta el zapato.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Deja la h de ayer para hoy.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Quien no sabe, no vale nada.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
En el menguante de enero, corta tu madero.