No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Deja que el buey mee que descansa.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Peor que pulga en la oreja
Dios nos coja confesados.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Barájamela más despacio.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Cambiar de opinión es de sabios.
Jugarse hasta la camisa.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
A la hija, tápala la rendija.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Fue por lana y salió trasquilado.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Casa de esquina, para mi vecina.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Bota vacía la sed no quita.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
A calza corta, agujeta larga.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Madurar viche.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.