El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Un mal con un bien se apaga.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Campana cascada, nunca sana.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Llevar agua al mar.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Divide y vencerás.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
El que vende un caballo es porque patea.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Antes el golpe que el grito.
Al buen sordo, pedo gordo.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Consejo tardío, consejo baldío.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Más claro no canta un gallo.
Jugar la vida al tablero.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Confesión hecha, penitencia espera.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Como chancho en misa.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Hay que coger al toro por los cuernos.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Llena o vacía, casa que sea mía.
El ave canta aunque la rama cruja.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Fiado has, tu pagarás.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Del cuerdo al loco, media muy poco.