Culos conocidos, a cien años son amigos.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Buey hermoso, no es para trabajo.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Hacer de tripas corazón.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Bueno de asar, duro de pelar.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Más vale callar que con borrico hablar.
Emborrachar la perdíz
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
La crianza es buena los trece meses del año
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Vereda no cría hierba.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.