Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
De dientes pa'fuera.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Donde hubo pan migajas quedan.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
No muevas lo que esté bien.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Ganado suelto bien retoza.
Molino que no muele, algo le duele.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Llave puesta, puerta abierta.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
El río, por donde suena se vadea.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Hacer de un camino, dos mandados.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Lento pero seguro.
De ninguno seas muy compañero.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
El que mucho escoge poco coge.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
El hombre pone y la mujer dispone.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
El corazón de un niño: espera lo que desea.