Dios lo da y el diablo lo guisará.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Dos es compañía, tres multitud.
Cada cosa pía por su compañía.
Dios perdona a quien su culpa llora.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Tu hablar te hace presente.
Pies, ¿para qué os quiero?.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Sobre advertencia no hay engaño.
La suerte es de los audaces.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Olla chica hace la bolsa grande.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Al son que le toquen bailan.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
A la vejez, dinero y mujer.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
No hay enemigo chico.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
A la que te criaste, te quedaste.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Ir por los extremos no es de discretos.
La alegría intensa es cosa seria
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
La jodienda no tiene enmienda.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Hoy te lo dice tu amiga.
Quién más te quiere, te hará llorar.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Ládreme el perro y no me muerda.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.