A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Ruéganla que se pea, y cágase.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Donde aprietan, no chorrea.
Come con él, y guárdate de él.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Amor con amor se paga.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Pereza no alza cabeza.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A cada puerta, su dueña.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Como te cuidas, duras.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Antes di que digan.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
O la bebes o la derramas.
No hay tonto para su provecho.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Al pobre el sol se lo come.