Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Al hambre no hay pan negro.
Orejas de burro.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Si culo veo, de culo me da deseo.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
El que depende de otro come mal y cena peor.
La justicia no corre, pero atrapa.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Que aproveche como si fuera leche.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Con el ingrato, no tengas trato.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
De tus herederos, sé tu el primero.
Que no te den gato, por liebre.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Aquí hay gato encerrado.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
En la duda, ten la lengua muda.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Mande la razón y obedezca la pasión.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Más perdido que perro en misa.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
De suerte contentos, uno de cientos.
Más camina un burro si va frente al pesebre.