Tras cada pregón, azote.
Dar en el clavo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Lobos de la misma camada.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Madre dispuesta, hija vaga.
A mejor cazador se le va la paloma.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
El buey ruin pereceando se descuerna.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Entre más apuro menos prisa.
El que siembra, cosecha.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Lo barato, sale caro.
Hacer el primo.
A la vejez aladares de pez.
No la hagas y no la temas.
Come, que de lo yuyo comes.
Ojo por ojo y diente por diente.
Hablando nos entendemos.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Échate este trompo a la uña.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Escucha el silencio... que habla.
El haragán es el hermano del mendigo.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que poco pide, poco merece.
Lo robado no luce.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Orden y contraorden, desorden.
Donde hay cariño, allí va el niño.
No hay bueno caro ni malo barato.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Mal duerme quien penas tiene.
No escupas contra el viento.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.