Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El que bien te quiere te hará llorar.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Matar pulgas a balazos.
Poco dinero, poco sermón.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Casa nueva, no habites en ella.
El que no aprende es porque no quiere.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
La vejez mal deseado es.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Si hay miseria, que no se note
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
En la causa está el remedio.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
A donde las dan, allí las toman.
Codicia mala, el saco rompe.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Hijo casado, vecino airado.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Es más puntual que un ingles.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Creer a pie juntillas.
Mal ayuna el que mal come.