¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Lentejas, comida de viejas.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Del lobo un pelo.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Nadie se hace rico dando.
El miedo no anda en burro.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
No tires piedras sobre tu tejado.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El mejor sol es el que calienta hoy
De necios es huir de consejos.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Por puerta abierta ladrones entran.
Una sola araña cien moscas apaña.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Buey muerto, vaca es.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
No te vallas a morder la lengua.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
La ocasión es la madre de la tentación.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.