Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Puerta de villa, puerta de vida.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Palabra de boca, piedra de honda.
A cena de vino, desayuno de agua.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Hacer el primo.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Beso, queso y vino espeso.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Mala noche y parir hija.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Juego y paseo, solo para recreo.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Después de que baile bien aunque sea fea.
A creer se va a la iglesia.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
A fullería, cordobesías.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Tú no llevas vela en este entierro.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Cama de novios no la tienen todos.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Copas son triunfos.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Ira de hermanos, ira de diablos.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Obra acabada, a dios agrada.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Salir junto con pegado.
Al son que le toquen bailan.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.