Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
El interés dueño del mundo es.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
El mucho joder empreña.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Dios no espera año para castigar.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Maestre por maestre, seálo éste.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Bastante colabora quien no entorpece.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Codicia mala a Dios no engaña.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
No hay regla sin excepción.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El inferior paga las culpas del superior.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El que nada tiene, nada vale.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Más se mira al dador que a la dádiva.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Cuando te den, da.
Ley puesta, trampa hecha.
Inclinar la balanza.