Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Actividad cría prosperidad.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El buen instrumento saca maestro.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Hay que predicar con el ejemplo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Mal es acabarse el bien.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
A rey muerto, principe coronado.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Contra un padre no hay razón.
O Cesar, o mierda.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
El papel puede con todo.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
En hacer bien nunca se pierde.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.