La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Cada altar tiene su cruz.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Tentar la huevera a las gallinas
Ruego y derecho hacen el hecho.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
El oro luce, y la virtud reluce.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Fingir locura, es a veces cordura.
Casarse bajo el palo de la escoba
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Más querría un dinero que ser artero.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Amar y saber, todo no puede ser.
La letra mata, su sentido sana.
Dar carne al lobo.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
La fantasía es la loca de la casa
El corazón del justo, piensa para responder.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
La mujer es gente en la letrina.
El corazón conoce la amargura del alma.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Irse con la música a otra parte.