A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
En Abril, florece el jardín.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Para ser bella hay que ver estrellas
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Las damas al desdén , parecen bien.
Ante la duda, la Charly.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Maestro de atar escobas.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El que quiere baile, que pague músico.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La vida es un soplo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
El maestro sabe lo que hace.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
La cara bonita y la intención maldita.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Ligero como el ave de San Lucas.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Ser un mordedor de pilares
Arena y cal encubren mucho mal.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
A enemigo que huye, puente de plata.