Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Al son que te tañan, a ése baila.
Dar puntadas.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
A otra cosa mariposa.
El corazón no habla, pero adivina.
Las acciones revelan las pasiones
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
A caballo ajeno, espuelas propias.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Sacar las castañas del fuego.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Lo bien hecho bien parece.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
El hombre propone y Dios dispone.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Obras caritativas, esas son mis misas.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
En casa del herrero, martillo de palo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Andarse por las ramas.
Zun de noche, se sube a un coche
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien ama, teme.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Bailar la trabajosa.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
la ropa son alas.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].