Más bueno el asado, cuando es regalado.
Casarás y amansarás.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Pensando en pajarito preña'o
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Desvestir un santo para vestir otro.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La puerca tira del tapón
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Feria de loco es el mundo todo.
Arandino, borracho fino.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Dame rojura y te daré hermosura.
Barco grande, ande o no ande.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Día de agua, taberna o fragua.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Jurar como carretero.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Ponerse la tapa en la cabeza
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
A la virtud, menester hace espaldas.
Donde uno piensa, otro sueña.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Santo Tomé, ver y creer.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.