Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Con afán ganarás pan.
Más vale sudar que estornudar.
A la hija mala, dineros y casalla.
Dar carne al lobo.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
No hay más chinche que la manta llena.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
El que quiere baile, que pague músico.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
El parir y amasar siempre empezar.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Claridad, y no en el caldo.
Cuanto más tienes, más quieres.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Cada raposa mira por su cola.
El bien viene andando, pero el mal volando.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Más duro que rulo de estatua.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Cada uno con su humo.
A brutos da el juego.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
No hay mayor tontería que reñir.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
El que canea, no calvea.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
A creer se va a la iglesia.
De fuera venga quien la tea nos tenga.