Todo mono sabe en que palo trepa.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Si voy, con lo que te doy.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
El último en saberlo es siempre el interesado.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
La avaricia rompe el saco.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
De poniente, ni viento ni gente.
Palo dado ni Dios lo quita.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Más fea que un carro por debajo.
En casa del albañil, goteras mil.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
La virtud loada, crece.
Peor está que estaba.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Burro suelto del amo se ríe.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
En Abril sale la espiga del cascabil.
De los escarmentados nacen los avisados.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Mejor solo que mal acompañao.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Barbas mayores quitan menores.
Antes de criticar, mírate la cola.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Aterriza que no hay tocón.
Por San Antón, la gallina pon.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
El sol siempre reluce.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Quien la haga que la pague.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.