Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Averiguelo, Vargas.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Sin segundo, no hay primero.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Donde ajos ha, vino habrá.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Emborrachar la perdíz
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
En San Antón, calabazas al sol.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Lo que sea que suene.
De lo bendito, poquito.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La esperanza es la última en morir.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Para San Antón, gallinita pon.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Juego de manos, rompedero de ano.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Ama profunda y apasionadamente.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
El que anda en silencio, cazar espera.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Una copa a las once, son once a la una.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
De tal jarro, tal tepalcate.
Al buen jugador la pelota le viene.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.