Hay que hacer de tripas corazones.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Bandera vieja, honra capitán.
Las letras con sangre entran.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Educación y pesetas, educación completa.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Al tonto se le conoce pronto.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
No hay que pedirle peras al olmo.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Fingir ruido por venir a partido.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Juego y bebida, casa perdida.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Agua vertida, mujer parida.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Buen comienzo, agüero de buen término.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Está en todo menos en misa.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
No eches toda la carne al asador.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.