No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Año hortelano, más paja que grano.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
La justicia cojea, pero llega.
Aire colado, a muchos ha matado.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Abril, siempre fue vil.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Poco mal y bien quejado.
Eso es harina de otro costal.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Hay más santos que nichos.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Bien muere, quien bien vive.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Por la muestra se conoce el paño.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Mas mata la duda que el desengaño.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
La mejor suegra, la muerta.
No falta un burro en un mal paso.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Eso pasa en las mejores familias.
Quien siempre adula se quema las mangas
A cada puerta, su dueña.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Una sola araña cien moscas apaña.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.