El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
A un asno, bastale una albarda.
Donde se está bien nunca se muere
Difama, que algo queda.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Llena o vacía, casa que sea mía.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Pan a hartura y vino a mesura.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Agosto, frío el rostro.
Te conozco mascarita
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
El santo ausente, vela no tiene.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
A creer se va a la iglesia.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Esto está en chino.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Al ingrato con la punta del zapato.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Amor de lejos contentos los cuatro.