Cara de enferma y culo de sana.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Este navega con banderita de pendejo.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Mucho ojo, que la vista erro.
Ande o no ande, la burra grande.
Calma piojo que el peine llega.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Cada criatura obra según su natura.
La unión hace fuerza.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Alzada en enero, ha de ser para buena.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Precaverse contra un posible percance.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Más vale oler a asno que a muerto.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Sé osado y serás afortunado.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Hombre intranquilo vale por diez.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Hechos son amores y no buenas razones.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
A mal viento va esta parva.
A cada paso, un gazapo.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.